Un día más somos testigos de cómo la pérdida de identidad, la baja autoestima, la exclusión por parte del Estado, el uso de la violencia como recurso y su aceptación por parte del débil, la discriminación, la cultura del silencio y la eterna violencia familiar son inherentes a la violencia histórica que viven las mujeres en todos los países, especialmente en los países menos desarrollados.
Cuando el hogar se convierte en el espacio más peligroso para la mujer y los niños, enfrentar la violencia de género se convierte en una tarea prioritaria para todos en nuestro día a día.
De ahí estas imágenes de nuestros alumnos del 2º ciclo de la ESO que vienen a aportar su granito de arena denunciando esta lacra social .

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